Adyacentes
Circunstanciales
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La presencia de estos
adyacentes aporta a la oración detalles específicos sobre las circunstancias
de lugar, tiempo y modo, entre otros, de la situación que se está
describiendo. Su ausencia en el enunciado no modifica sustancialmente la
estructura de la oración. Al quitarlos del enunciado, se pierde cierta
información pero no la coherencia de lo que se quiere transmitir.
A diferencia del sujeto léxico, cuando se sacan, no dejan ninguna marca o
huella que indique que allí estaban. El sujeto léxico, sin embargo, siempre
tiene como “aliado” al sujeto gramatical del verbo.
Por
ejemplo:
[ (Una vez por semana, el hincha
huye de su casa)… ]
[ (Una vez por semana, el hincha
huye de su casa)… ]
La ausencia de estos circunstanciales no produce la incoherencia de la
oración, pero provoca una pérdida de los detalles y de información muy
importante. Por lo tanto, comprobar la presencia de circunstanciales mediante
su supresión se tendrá en cuenta sólo como una prueba.
Otra característica importante de estos adyacentes es su gran movilidad dentro
de la oración. Se puede decir perfectamente:
Los adyacentes circunstanciales suelen llamarse marginales o satélites
porque no son exigidos por el verbo. Aportan al texto información sobre las
circunstancias y los detalles que se quieren comunicar.
MÁS SOBRE LOS CIRCUNSTANCIALES
Se denominan adyacentes circunstanciales porque
aportan información sobre las circunstancias que rodean, que enmarcan la
realidad sobre la que se está comunicando. Si los eliminamos se pierde
información pero no es necesario que los sustituyamos por ningún pronombre.
Además de tiempo, modo y lugar, estos
complementos pueden expresar otras circunstancias como instrumento,
finalidad, compañía, etc.
Adyacentes Circunstanciales de Tiempo
Existen palabras o grupos de ellas que dan
precisión a la ubicación temporal: son los A.C.T.
Cuando esta circunstancia temporal está expresada
con una sola palabra, esta es un adverbio de tiempo (hoy, ahora, después,
ayer, nunca, luego, etc.). Esta palabra es invariable en género y número.
Otras veces, las circunstancias temporales se
expresan mediante otras estructuras, por ejemplo:
a) Una oración subordinada
Cuando bajó del barco...
Mientras duró la guerra...
b) Un grupo sintáctico nominal
Un día
Cada domingo
Unos años más tarde
c) Una construcción preposicional de
valor adverbial.
Al llegar ese día
En aquel tiempo
Para entonces
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Objeto directo
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Definición
Es el
primer adyacente del verbo que lo modifica o completa.
El objeto
directo es el adyacente verbal que nombra al objeto o ser sobre el que recae
directamente la acción verbal.
Las formas del objeto directo
El objeto
directo es un sintagma nominal, es decir, una estructura con un nombre, un
sintagma preposicional encabezado por la preposición a, o un pronombre
personal átono (me, te, lo, la, os, los, las, se).
Cuando el
objeto directo es omitido quedan en su lugar los incrementos átonos antes
mencionados.
Pruebas para encontrar el
objeto directo
Pronominalización
Cuando el objeto directo menciona un objeto o
a una persona diferente al emisor o receptor, se puede sustituir por los
incrementos átonos lo, los, la, las.
Incremento átono + verbo
conjugado
Hizo los deberes - Los hizo.
Tematización
Objeto directo + incremento átono
+ verbo conjugado
Los deberes los hizo.
Construcción pasiva
Al poner en voz pasiva el verbo que está en voz activa,
el objeto directo pasa a ser sujeto de la oración.
Objeto directo + ser o estar +
verbo (participio) + por + sujeto léxico.
Los deberes fueron hechos por alguien.
Verbo en participio y en
concordancia con el objeto directo
Objeto directo + verbo en
participio + por + sujeto léxico
Los deberes hechos por alguien.
Artículo neutro "lo"
Lo + verbo en participio + ser o
estar + objeto directo
Lo hecho fueron los deberes.
Interrogación
Cuando el
objeto directo se trata de un objeto y no de un ser, podemos someterlo a la
interrogación con el pronombre "qué".
¿Qué hizo? Los deberes
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Objeto indirecto
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El objeto
indirecto señala al receptor de la acción verbal. Este adyacente verbal
aparece encabezado por la preposición a.
Cuando el
objeto indirecto es consabido puede ser sustituido por los incrementos átonos
le, les.
Juan le
regaló un manzana a su hermana.
La hermana
de Juan es la destinataria de la acción de regalar. El adyacente "a su
hermana" está encabezado por la preposición a y el sintagma puede ser
sustituido por el incremento le.
Juan le
regaló una manzana. (La referencia de le es su hermana).
El objeto
indirecto suele responder a la pregunta ¿a quién?, ¿a quiénes? y ¿a
qué?
Existen
otros incrementos capaces de funcionar como objeto indirecto, aquellos que
refieren a la primera y segunda persona, pero sólo pueden cumplir esta
función cuando podemos ser capaces de sustituirlos por los incrementos de
tercera (le, les).
Le cantó
la canción.
Me cantó
la canción.
Te cantó
la canción.
Nos cantó
la canción.
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