El silencio del monte
El silencio del monte es distinto de todos los silencios. El aire se filtra en las copas de los árboles y un susurro apenas audible se desprende de la masa sombría mezclándose al murmullo del agua. El zumbido de los insectos, el arrullo de las torcazas, el coletazo de una tararira en la corriente, el trabajo de un pica-palo en un tronco, el zambullón de un carpincho, el revoloteo incesante de los pájaros, mil voces sordas y secretas, vagos estremecimientos brotan clandestinos en el silencio. Pero no lo penetran. No lo perturban. Se suman a él, lo adensan, lo mantienen extrañamente vivo y sensible. Es el silencio del monte, tan distinto del silencio del campo o el de la habitación humana.
Alfredo D. Gravina
(1913 - 1995) Uruguayo
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